Presionado y apoyado financieramente por Estados Unidos, en 2015 México detuvo a 35 mil niños centroamericanos, a quienes encarceló y envió de vuelta al “Triángulo Norte”, como se le conoce a la región formada por El Salvador, Guatemala y Honduras, aún y cuando sus vidas corren peligro por la amenaza de pandillas como la Mara Salvatrucha o Barrio 18.

Ésta es una de las principales conclusiones que presenta la organización Human Rights Watch (HRW) en su informe “Puertas ceorganizadarradas: el fracaso de México a la hora de proteger a niños refugiados y migrantes de América Central”; en él, señala que en 2015 el Instituto Nacional de Migración de México (INM) detuvo a 55% más niños que en 2014 y 270% más que en 2013, lo que refleja “el incremento en la financiación de Estados Unidos para mejorar la capacidad de control fronterizo y migratorio de México desde mediados de 2014, cuando un número sin precedentes de niños no acompañados y de familias con niños desde América Central comenzó a llegar a Estados Unidos”.

Para sostener este señalamiento, el reporte de HRW explica que, mientras “las autoridades estadounidenses detuvieron un 22% menos de niños no acompañados en 2015 que en 2014, las aprehensiones en México aumentaron un 70% durante el mismo período… La financiación de EU se dedicó principalmente a apoyar las medidas de control migratorio e hizo poco, o nada, para fortalecer el sistema mexicano para asegurar que los niños en necesidad de protección tuvieran acceso a ella”.

El fracaso de México

En su documento, HRW sostiene que México “ha fracasado” en la protección a los menores migrantes que abandonan sus países víctimas de las pandillas, mismas que buscan reclutar a los niños a a través de la extorsión y la violencia que, en muchas ocasiones, acaba en asesinatos.

El fracaso mexicano se sintetiza en que las autoridades “no informan a los niños migrantes de su derecho a solicitar el reconocimiento como refugiados”; “no evalúan adecuadamente a los niños migrantes”; y detienen a todos los niños “en condiciones carcelarias”, lo que, según las normas vigentes, es ilegal.

Información Diario de México